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El nacimiento de Nuria Rabadán Anadón, provocó un río de tinta e
imágenes en los medios de comunicación, tanto a nivel regional como
nacional...
Una vez que hemos recobrado
la calma, hacemos recapitulación de lo acontecido, con un pequeño
resumen por los medios de comunicación que se hicieron eco de la
noticia, y que hemos podido constatar.
| 4-11-2001 |
El Periódico de Aragón |
| 4-11-2001 |
Diario Teruel |
| 4-11-2001 |
Antena
Aragón -Noticias, 14:30 y 21:30 horas |
| 5-11-2001 |
Antena
Aragón -El Reloj 13:00 horas |
| 5-11-2001 |
Radio
Zaragoza -Estudio de Guardia, y en varios de los boletines
locales de la cadena ser en Aragón |
| 6-11-2001 |
Radio
Zaragoza -Café con pólvora |
| 6-11-2001 |
TVE1.
Informativo Aragón 14:00 horas |
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TVE1.
Telediario nacional 15:00 horas |
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TVE2.
Informativo Regional 20:00 horas. |
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TVE1.
Telediario nacional 21:00 horas |
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TVE2.
La 2 Noticias-Lorenzo Milá 22:00 horas. |
| 7-11-2001 |
HERALDO DE ARAGÓN-TERUEL (noticia breve) |
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11-11-2001 |
HERALDO DE ARAGÓN-TERUEL (noticia a toda pagina
color) |
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EL PERIÓDICO DE ARAGÓN
4 DE NOVIEMBRE DE 2001. Calamocha.
Un pequeño pueblo turolense, de 214 habitantes, ha vivido un
acontecimiento que no festejaba hace años: el nacimiento de una
niña.
EL PERIÓDICO.-TERUEL
Loscos es un pequeño pueblo turolense perteneciente a la
delimitación comarcal de Calamocha, aunque sus habitantes
aseguran vivir "en una tierra de nada y de nadie, alejados de
todo". De una población que en los años 60 superaba el medio
millar de habitantes han pasado ahora a alrededor de 260. Esta es
una historia que se repite en decenas de localidades de la
provincia y que ha convertido a Teruel en el territorio
con una de las tasas demográficas más bajas de Europa y uno de los
índices de envejecimiento más elevados.
Antonio Gendive, de la
Asociación Cultural
Trassierra, asegura que "en Loscos, ni somos
Zaragoza, ni casi Teruel; desde la capital, estamos
tan lejos que casi ni nos sitúan en el mapa". La actividad es
prácticamente inexistente: "Turísticamente, no existimos, pero
tampoco industrialmente, y las comunicaciones, ni digamos".
Sólo por poner un ejemplo, a Calamocha, que es la capital
de comarca, cuesta ir 50 minutos por carretera.
ACONTECIMIENTO.- En medio de
esta desesperanza, en Loscos ha ocurrido un acontecimiento que, en
palabras de Gendive, "hacía 16 años" que no se
festejaba: La llegada de un bebé. El pasado 28 de octubre, nació
en el hospital Clínico de Zaragoza Nuria, hija de Jesús
Rabadán y de
María Pilar Anadón, la primera nieta de Pascuala y
Vicente y de
Gerardo y María. Jesús y María
Pilar decidieron invertir la tendencia emigratoria de
Loscos y se quedaron a vivir en el pueblo, donde residen sus
padres y donde tienen todas su raíces.
Nuria no estará sola en
Loscos. Podrá jugar con los otros cinco niños que viven en la
localidad y que provienen de familias que han llegado de fuera
para intentar que el pueblo renazca y que, según explica
Antonio Gendive, una de ellas lleva el bar, otra la tienda y
la alguacilería y otra el horno. Son tres de las siete licencias
de actividades de servicios que hay censadas en Loscos.
Si este espíritu se mantiene,
Nuria también podrá ir a la escuela del pueblo, que gracias a
estos nuevos habitantes, sigue abierta. La llegada de Nuria
es, para la asociación Trassierra, "una señal de nueva
vida, que necesitamos para que el ejemplo cunda y para que
Loscos resista".
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HOY NOTICIA
Diario de Teruel/3 Domingo, 4 de noviembre de 2001
UN NACIMIENTO
DESPUÉS DE OCHO AÑOS Y LA LLEGADA DE TRES FAMILIAS DAN VIDA AL
PUEBLO
Nuria siembra la esperanza en Loscos. Los vecinos quieren que la
escuela siga abierta durante mucho tiempo
M. CRUZ
AGUILAR/Loscos.
El día 28 de octubre será recordado por los 160 habitantes de
Loscos. Ese día nació Nuria, una niña que ha llenado de
alegría e ilusión a todos sus vecinos, quienes hacía ocho años que
no veían un bebé en la localidad. Los padres de la niña, Jesús
Rabadán y Pilar Anadón están encantados con la buena
acogida que en el pueblo se le ha hecho a Nuria. Pilar
explicó que la niña ya conoce a los vecinos puesto que "todo el
mundo ha venido a verla, la casa ha sido un hervidero de gente
desde que llegamos del hospital", comentó la madre. Jesús
nació en Loscos, donde trabaja sus propiedades agrarias, y
su esposa es de Letux, un municipio zaragozano. "Ella
quiso vivir aquí y yo estoy muy contento, pues no es fácil que la
pareja acepte residir en un pueblo más pequeño que el suyo y menos
después de haber vivido durante veinte años en Zaragoza",
comentó el padre de Nuria. Quienes más se alegran de que el
matrimonio viva en Loscos son los padres de Jesús.
"Somos muy felices de que nuestro hijo esté aquí. Cuando nos lo
dijeron fue una gran sorpresa, pues pensamos que cuando se casaran
se irían a otro sitio más grande", dijo la pareja.
La lucha de
un pueblo.- Además de la alegría por el alumbramiento, la
presencia de Nuria
lleva implícita la esperanza de que la escuela de la localidad
continúe abierta "Este año se hubiera cerrado de no ser porque
de nueve meses hacia aquí han venido al municipio tres familias
con cuatro hijos en total", indicó Pedro Elías,
secretario de la Asociación Cultural Trassierra.
La niña es como
el premio a un año de trabajo por parte de Loscos, que se ha
volcado para que las tres nuevas familias que han llegado al
pueblo -diez personas en total- se sientan cómodas. "Nos han
tratado desde el principio fenomenal, todo el mundo nos echa una
mano en lo que puede. La relación con la gente es buena, sobre
todo con las mujeres, a las que conozco más porque son las que
vienen a comprar a la tienda", explicó Loli Artal, que
regenta el único comercio que hay en la localidad. Su marido,
Juan José Ruiz es el alguacil del municipio. A sus 29 la joven
decidió dejar las aglomeraciones de la capital aragonesa para
mudarse, junto a su marido y sus dos hijos, a una localidad donde
sólo hay un bar, un horno y la tienda existe porque la abrió ella.
"Yo siempre había pensado en comprar una casa en un lugar
pequeño y poder vivir cómodamente. Además, cuando eres más joven
valoras otras cosas como los bares: o las discotecas, pero cuando
tienes hijos lo que quieres es que ellos crezcan en un ambiente
sano", subrayó Loli. La joven llegó al municipio
turolense por recomendación de sus cuñados Vicente y Ramona,
dos zaragozanos que se mudaron a Loscos para explotar el
mesón de la localidad, que estaba cerrado por falta de personal. "Nos
encanta la vida que llevamos aquí. Nuestra hija se ha adaptado de
maravilla y a nosotros el bar nos va bastante bien", dijo
Ramona.
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HERALDO DE ARAGÓN -TERUEL -
MIÉRCOLES, 7 DE NOVIEMBRE DE 2001
Loscos celebra el primer
nacimiento en seis años.
HERALDO
Teruel. El nacimiento de la pequeña
Nuria Rabadán Anadón, él pasado día 28 octubre, ha constituido
todo un acontecimiento Loscos un pueblo de doscientos
habitantes cercano a Muniesa, que no registraba un
alumbramiento desde 1996. Este nacimiento es todo un síntoma en un
pueblo que ha recibido una inyección de vida con el reciente
asentamiento de tres familias para hacerse cargo de servicios
municipales y establecimientos que de otro modo, parecían abocados
al cierre. El último nacimiento que se inscribió en el registro
municipal data de 1996, aunque tanto el niño nacido entonces como
sus padres emigraron del pueblo. La vivienda de la niña recién
nacida se ha convertido en un lugar de peregrinaje para todo el
vecindario, que se ha interesado por un hecho que no sucedía desde
hace años debido a la emigración y al progresivo envejecimiento de
la población. El padre de la pequeña Jesús Rabadán, de 37
años, trabaja en la agricultura dentro de una explotación
familiar. Aunque tuvo que marchar a Zaragoza para estudiar
decidió regresar a casa para llevar las tierras. Reside en
Loscos con su esposa, Pilar Anadón de 31 años y
natural de
Letux (Zaragoza) desde hace tres años y no se plantean dejar
el pueblo. Pilar Anadón explicó que "todo él pueblo
está contento" con el nacimiento de la pequeña Nuria
que se muestra algo aturdida y nerviosa por la expectación que su
llegada al mundo ha despertado. Pilar añadió que la
respuesta vecinal nos ha desbordado. Pilar explicó que en
Loscos se siente a gusto "Todo depende de cómo quieras
vivir, pero en el pueblo existen los servicios básicos"
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HERALDO.es Edición del día
10-11-2001
Nuria, la niña que ha
devuelto la ilusión a todo un pueblo
Nacer se ha
convertido casi en un acto "heroico" en muchos pueblos de la
provincia, azotados por la despoblación y el envejecimiento. La
localidad de Loscos, con un nacimiento y la llegada de tres
familias, es un ejemplo para la esperanza.
LUIS
RAJADEL. Teruel.- El nacimiento de Nuria Rabadán Anadón el pasado
28 de octubre en Loscos, un pueblo de 217 habitantes que no
registraba ningún alumbramiento desde hace cinco años, es todo un
símbolo de esperanza para el medio rural. Muchos matrimonios
jóvenes se resisten a dejar la tierra que les vio nacer y a ellos
se suman también familias hartas de las grandes ciudades que están
dispuestas a emprender una nueva vida lejos de las multitudes y el
estrés.
La llegada de
Nuria a una población que ya había olvidado lo que era un bebé
ha ilusionado a todo el vecindario. "La gente se ha alegrado
mucho por el nacimiento de nuestra hija", indica la madre de
la pequeña, Pilar Anadón, que ha visto desfilar por su
casa a todo el pueblo.
Los padres de
Nuria, Pilar Anadón y Jesús Rabadán, vivieron
en Zaragoza durante muchos años pero un buen día
decidieron regresar a Loscos, localidad natal del padre,
para trabajar la tierra. Recalcan que su decisión no fue un acto
heroico, sino que salieron ganando con la elección. A su juicio,
las ventajas de la gran ciudad se han magnificado y han
deslumbrado a muchas familias que podrían vivir dignamente en los
pueblos. Jesús afirma que en
Loscos tiene "las mismas comodidades que en la ciudad.
Además, en las ciudades, la vida entre semana se reduce a ir de
casa al trabajo y poco más".
En opinión de
esta pareja, las desventajas del pueblo se han exagerado. "Vivir
en el pueblo no significa vivir aislado y los fines de semana
puedes ir donde quieras", dice Jesús Rabadán. Su
explotación agraria se centra en los cereales, como ocurre en toda
la comarca del Jiloca. Laboralmente, considera que vivir en
el pueblo tiene más ventajes que inconvenientes. "En las
ciudades, muchos trabajadores tienen que pasarse horas en la
carretera para llegar a su puesto de trabajo mientras yo lo tengo
a unos pasos de casa".
Vicente
Rodríguez también hizo las maletas con su mujer,
Ramona, y su hija, Yeelén, de 10 años, y se trasladó
de
Zaragoza a Loscos. Explica que decidió dar este giro
radical a su vida porque buscaba "tranquilidad". Desde hace
nueve meses, la familia se encarga de llevar el bar-restaurante de
la localidad. Vicente afirma no arrepentirse de la mudanza
y asegura no añorar "nada de la ciudad". El recuerdo de su
vida en el barrio zaragozano de Valdefierro está asociado
a calles llenas de coches y prisas para compatibilizar un trabajo
de albañil con el de dueño de un bar.
La vacante del
empleo de alguacil de Loscos abrió las puertas a la
llegada de Juan José Ruiz con su mujer y dos hijos, de 2 y
4 años. Con su esposa regenta también la tienda de ultramarinos
local, que, junto con el bar, el horno y la escuela, son los
servicios mínimos para que un pueblo se sienta vivo. Juan José
explica "que aunque el sueldo es inferior al que cobraba como
albañil en Zaragoza, los gastos también son menores "y
nos apañamos igual".
La incipiente
revitalización de Loscos refleja --según
Antonio Gendive, de la asociación cultural local "Trassierra"--
una tendencia emergente entre parejas jóvenes de los pueblos que
buscan "un estilo de vida alejado de los modelos urbanos pero
con unos mínimos de confort". A su juicio, este fenómeno debe
venir acompañada de un apoyo decidido de la Administración con
prestación de servicios y facilidades burocráticas y fiscales para
desarrollar proyectos privados.
Una
primera consecuencia del asentamiento de tres familias con niños
en Loscos ha sido el mantenimiento de la escuela, que, con
cinco niños, dispone del mínimo alumnado imprescindible para
seguir abierta. Antonio Gendive advierte, no obstante, de
que la inyección de optimismo que han traído las familias recién
llegadas y el nacimiento de la pequeña Nuria puede ser
efímera. En su opinión, la situación de los pueblos acosados por
la despoblación es "muy delicada". El cierre de una
tienda o de un bar, "que no tendría ninguna repercusión en una
ciudad, puede hipotecar el futuro de la localidad".
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